Halina Szraga - Isaac Goldman

  • Resumen
  • Historia Completa

Estos son Isaac (1924-2001) y Halina (1917-2004).

Se conocieron cuando la Segunda Guerra Mundial terminó e Isaac , quien volvió a su casa en Hrubieszow (Polonia) a buscar a su mamá y a su hermana Jana, ya no encontró a nadie.

Su madre Sara y Jana habían sido asesinadas pocas semanas antes durante la liquidación del gueto, proceso sistemático utilizado por los nazis ,en este período, para no dejar huellas.

Isaac (1924-2001) y Halina (1917-2004)

Estos son Isaac (1924-2001) y Halina (1917-2004).

Se conocieron cuando la Segunda Guerra Mundial terminó e Isaac , quien volvió a su casa en Hrubieszow (Polonia) a buscar a su mamá y a su hermana Jana, ya no encontró a nadie.

Su madre Sara y Jana habían sido asesinadas pocas semanas antes durante la liquidación del gueto, proceso sistemático utilizado por los nazis ,en este período, para no dejar huellas.

Sólo, después de atravesar sus siete días de shiva (duelo) y cumpliendo con el mandato de su madre, quien no le permitió regresar al gueto , le dio un dinero y le dijo:”leb, zolst lebn un dertzeiln”, “Viví y contá”, Isaac decidió ir a otro pueblo, a buscar a un amigo que había sobrevivido y según le dijeron estaba en casa de unos parientes en Vladimir Wolinsky.

Esa familia (Efraim Szraga, Sara Pekler Szraga y su hija Halina ) lo recibió . Halina y él se enamoraron y emprendieron un camino de vida juntos.

Isaac o Izak había sobrevivido con documentos falsos , bajo el nombre de Zygmunt Golachek, trabajando en una fábrica de ensamble de puertas de trenes, de la que tuvo que huir antes que lo descubran y luego como partisano.

Su historia fue documentada en los archivos de la Shoa Fundation.

La única hermana de Sara Pekler Szraga que había sobrevivido , Hadasa, vivía en Buenos Aires. Había emigrado muy poco antes del estallido de la guerra.

Hacia ese destino partieron , asistidos como otros tantos emigrantes por el JOINT (Organización de ayuda humanitaria y asistencia social judía fundada en 1914), arribando en julio de 1948 en tránsito a Paraguay, ya que la Circular número 11 ( norma firmada el 12 de julio de 1938 por el entonces canciller argentino José María Cantilo. que limitó y bloqueó de manera encubierta la entrada de inmigrantes judíos que huían del nazismo durante la Shoá y fue derogada de forma oficial por el gobierno argentino recién el 8 de junio de 2008) estaba vigente.

Al llegar a la Argentina Isaac ,mi papá,comenzó a trabajar como mecánico dental, que era su profesión.

Recuerdo el pequeño taller que había montado en una parte del placcard del dormitorio, con el velador que usaba para alumbrar su mesa de trabajo. También trabajaba para operario para otro mecánico en el taller de la calle Pasteur.

Pero esto no alcanzaba para vivir, así que aprendió a cortar tela y junto a mi abuelo, mi zeide Efraim crearon Pilomar, una fábrica de pilotos y capas infantiles para lluvia, que luego se amplió a pantalones y sacos.

Todo esto lo comercializaban al por mayor.

Mi mamá , Halina, mientras tanto daba clases particulares de latín (idioma que había aprendido en la escuela secundaria y que le facilitó el aprendizaje del castellano) a alumnos del Nacional Buenos Aires En el seno de esa unión nacimos Daniel y yo, Susana .Primero yo, soy la mayor.

Vivimos siempre todos juntos, con mis abuelos en la misma casa. Fue maravilloso.

Mis padres son en parte , los inspiradores de este Museo.

Porque creían en un mundo mejor, en la sacralidad de la vida, en el respeto al prójimo.

Porque nos educaron en valores, en la importancia de la preservación de la memoria para que la historia no se repita

Porque nos contaban acerca de aquellos que ayudaron con afecto y énfasis

Porque el mensaje lleno de amor que Halina dejó grabado en su testimonio para la Shoa Foundation, USC, fue :” Sean buenas personas” .

Ambos fallecieron en Buenos Aires rodeados del amor de sus hijos y nietos,esa familia que fundaron, que la barbarie no pudo destruir y que sigue creciendo en su devenir.

Por todo eso su historia , al igual que todas, merece ser contada...

Ellos honraron la vida, el Museo honra su legado.-